El Prosecretario de la Intendencia de Río Negro, Dr. Álvaro Debali, estuvo en diálogo con Encarando la Mañana, por Radio Impacto 98.9 FM, donde analizó diferentes aspectos vinculados al nuevo convenio entre la Intendencia y el Ministerio del Interior, especialmente en lo relacionado con el uso y la coordinación de los sistemas de videovigilancia.
Durante la entrevista, Debali explicó que la Intendencia de Río Negro mantiene desde hace muchos años vínculos de colaboración con la Jefatura de Policía en diferentes áreas en las que existen competencias o intereses compartidos. En ese sentido, recordó que ya desde la década de 1990 existieron acuerdos entre ambas instituciones, aunque algunos de ellos dejaron de estar formalmente vigentes y determinadas formas de colaboración continuaron aplicándose en la práctica.
Uno de los principales puntos de la conversación estuvo centrado en el sistema de videovigilancia. Debali destacó que el nuevo convenio busca poner a disposición de ambas instituciones las herramientas tecnológicas existentes y las que puedan incorporarse en el futuro.
Según explicó, la Intendencia cuenta actualmente con alrededor de 20 cámaras ubicadas en las dos terminales del departamento, cuyos registros pueden ser utilizados como apoyo para las tareas de seguridad. A esto se suma el sistema de videovigilancia de la Policía, que cuenta con aproximadamente 280 cámaras en el departamento, lo que permitiría llegar a un sistema conjunto de alrededor de 300 cámaras.
El objetivo es avanzar hacia un mecanismo que permita mejorar la coordinación entre los organismos y facilitar el acceso a las imágenes cuando sea necesario investigar o constatar determinadas situaciones.
Debali explicó que todavía deben definirse aspectos técnicos y operativos de la implementación, especialmente en cuanto a la forma en que se accederá a las cámaras y si se utilizará directamente el Centro de Comando Unificado de la Policía o si será necesario establecer otro mecanismo de monitoreo.
Durante la entrevista se puso especial énfasis en la posibilidad de utilizar las cámaras para enfrentar algunas de las situaciones que se registran diariamente en las calles de Fray Bentos y otras localidades.
Debali señaló que los inspectores de tránsito tienen limitaciones para perseguir a quienes cometen determinadas infracciones, ya que una persecución puede generar un riesgo todavía mayor para el resto de los ciudadanos.
En ese sentido, planteó que el sistema de cámaras puede funcionar como una especie de “persecución virtual”, permitiendo identificar a quienes realizan maniobras imprudentes y posteriormente adoptar las medidas correspondientes.
Entre los ejemplos mencionados estuvieron los conductores que circulan levantando las ruedas de las motos, realizan maniobras peligrosas, circulan a alta velocidad o utilizan vehículos con escapes libres. La posibilidad de identificar posteriormente al vehículo permitiría actuar sin necesidad de iniciar una persecución en la vía pública.
Además, se destacó que la calidad de imagen de las cámaras permitiría obtener registros con suficiente definición para identificar situaciones y eventualmente utilizarlas como prueba.
Otro de los puntos planteados durante la conversación fue la sensación de impunidad que existe frente a determinadas infracciones.
Debali sostuvo que el incremento de los controles y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas pueden ayudar a modificar esa situación. La idea es que una persona que comete una infracción no pueda simplemente alejarse del lugar y evitar las consecuencias por la imposibilidad de ser detenida en ese momento.
El sistema permitiría registrar la situación, identificar el vehículo y posteriormente avanzar con las actuaciones correspondientes.
El jerarca remarcó que el objetivo no es generar persecuciones peligrosas, sino justamente utilizar la tecnología para mejorar el control y hacer que las calles sean más seguras.
Durante la entrevista también surgió el tema de las tareas comunitarias como sanción para determinadas infracciones.
Debali explicó que existen situaciones en las que el infractor es derivado al juzgado correspondiente y es allí donde se determina la sanción. Entre las posibilidades se encuentran las tareas comunitarias.
Los conductores analizaron, además, cómo se instrumentan esas tareas, quién las supervisa y de qué manera se puede compatibilizar su cumplimiento con las obligaciones laborales de la persona sancionada.
Se planteó, por ejemplo, qué sucede con una persona que trabaja durante el horario habitual de funcionamiento de la Intendencia y debe cumplir una determinada cantidad de horas de tareas comunitarias. En ese sentido, se mencionó la posibilidad de realizar tareas en otros lugares y horarios, dependiendo de la situación.
EL DEBATE SOBRE EL ESCARNIO PÚBLICO
Otro momento de la entrevista estuvo relacionado con la posibilidad de que las tareas comunitarias sean realizadas en lugares visibles para la población.
Los conductores recordaron casos en los que infractores fueron destinados a realizar tareas en espacios públicos, generándose un debate sobre si el objetivo de la sanción debe ser exponer públicamente a quien cometió una falta o buscar que esa persona reflexione y no vuelva a cometerla.
Debali participó del intercambio y se planteó la diferencia entre una sanción que busca generar un aprendizaje y aquella que puede terminar convirtiéndose en una forma de exposición pública.
TAMBIÉN SE HABLÓ DE LOS SEMÁFOROS
Durante la entrevista apareció además la preocupación por el funcionamiento de algunos semáforos de la ciudad.
Debali señaló que había recibido información sobre situaciones vinculadas a la sincronización de algunos semáforos y reconoció la importancia de atender este tipo de problemas, debido al riesgo que pueden generar para quienes circulan por determinadas esquinas.
En ese sentido, sostuvo que tanto la Intendencia como los propios ciudadanos tienen responsabilidades en materia de seguridad vial y convivencia.
Sobre el final de la entrevista, Álvaro Debali remarcó que la implementación del nuevo sistema no significará un cambio inmediato de un día para otro, pero consideró que permitirá mejorar progresivamente las herramientas disponibles para controlar el tránsito y combatir conductas irresponsables.
Actualmente, según señaló, la cantidad de inspectores de tránsito sigue siendo limitada, pese a que se ha incrementado, y resulta imposible contar con un inspector en cada calle o controlar personalmente cada vehículo y motocicleta.
En ese contexto, las cámaras aparecen como una herramienta complementaria para ampliar la capacidad de control.
Debali destacó que contar con casi 300 cámaras de videovigilancia permitirá tener una visión mucho más amplia de lo que ocurre en las calles y facilitará la identificación de quienes ponen en riesgo a terceros y a ellos mismos.
El Prosecretario de la Intendencia de Río Negro manifestó su expectativa de que el convenio se transforme en una herramienta efectiva para enfrentar una problemática que preocupa a la población: las infracciones de tránsito, las maniobras peligrosas y aquellas conductas que actualmente se realizan con una sensación de impunidad.







