El representante del proyecto para América Latina y el Caribe explicó en Radio Impacto 98.9 FM de Fray Bentos, los alcances de una iniciativa que plantea la instalación de un ecoparque industrial, la producción de biocombustibles y el cultivo de camelina sativa.
Según afirmó, la inversión proyectada alcanza los 480 millones de dólares y podría generar hasta 10.000 puestos de trabajo. También respondió a los cuestionamientos realizados en 2023 sobre la empresa y la falta de información disponible en Uruguay.
En diálogo con el programa «Encarando la Mañana», Jorge Rodríguez presentó detalles de un proyecto de producción de biocombustibles que, según explicó, pretende instalarse en el departamento de Río Negro y convertir a Uruguay en un posible centro regional para la producción y exportación de combustibles de origen renovable.
Rodríguez señaló que la iniciativa surge de trabajos de investigación que, según su relato, fueron financiados por LATAM y Airbus, con el objetivo de abordar la contaminación generada por las emisiones de CO₂ provenientes de la utilización de combustibles fósiles en la aviación.
De acuerdo con lo explicado durante la entrevista, el proyecto apunta a contribuir a un cambio en la matriz energética y contempla, además de la producción de combustibles, acciones vinculadas a la recuperación de suelos, la descontaminación del agua y la reducción de emisiones.
UNA INVERSIÓN DE US$ 480 MILLONES
Uno de los principales datos aportados por Rodríguez fue el monto estimado de la inversión.
Según indicó, el proyecto contempla una inversión de aproximadamente 480 millones de dólares y apunta a desarrollar tres líneas de producción relacionadas con biocombustibles.
La iniciativa pretende desarrollar combustibles identificados durante la entrevista como SAF, biometanol y biodiésel, con una orientación hacia mercados internacionales.
Rodríguez sostuvo que la elección de Río Negro responde, entre otros factores, a su ubicación estratégica y a la posibilidad de utilizar una vía de navegación como el río Uruguay para transportar la producción hacia otros mercados.
En ese sentido, planteó la posibilidad de que Uruguay pueda convertirse en un “hub regional de los biocombustibles”, aprovechando su infraestructura y su ubicación para la salida de la producción hacia Europa y Estados Unidos.
EL PROYECTO Y LAS 50.000 HECTÁREAS
Otro de los aspectos consultados durante la entrevista fue la necesidad de disponer de aproximadamente 50.000 hectáreas para el desarrollo del cultivo de camelina sativa, una planta que, según explicó Rodríguez, forma parte central del proyecto.
Ante la consulta sobre cómo se obtendría semejante superficie en Río Negro, el entrevistado aclaró que no se trataría exclusivamente de tierras de ese departamento, sino que la iniciativa contempla trabajar en todo el territorio nacional.
Rodríguez destacó además las características que atribuye a la camelina sativa, particularmente su utilización en sistemas de rotación de cultivos.
Según explicó, el cultivo tiene un ciclo aproximado de 120 días, lo que permitiría cosecharlo y posteriormente continuar con cultivos de verano como soja o maíz.
El representante del proyecto sostuvo que la camelina permitiría recuperar suelos que presentan problemas de compactación y mejorar sus condiciones para posteriores ciclos agrícolas.
EL PRODUCTOR RECIBIRÍA UN PAGO DESDE EL COMIENZO
Rodríguez también explicó el mecanismo que, según el proyecto, se utilizaría con los productores.
Afirmó que la empresa entregaría la semilla y realizaría el pago al productor desde el comienzo de la siembra hasta la cosecha. Posteriormente, compraría la totalidad de la producción obtenida.
Según su explicación, el productor no tendría que encargarse de exportar la cosecha ni asumir esos costos, ya que serían responsabilidad de la empresa.
El entrevistado sostuvo que, además del beneficio económico, el productor obtendría una compensación por la utilización de la tierra y podría incorporar el cultivo dentro de su sistema de rotación.
UN PROYECTO QUE, SEGÚN RODRÍGUEZ, QUEDARÍA PARA EL ESTADO
Uno de los puntos que generó mayor cantidad de preguntas durante la entrevista fue el plazo de permanencia de la empresa.
Rodríguez explicó que el proyecto contempla una primera etapa de aproximadamente cinco años y medio, luego de la cual la iniciativa quedaría en manos del Estado.
Según sostuvo, el objetivo es implementar la tecnología, desarrollar el proyecto y posteriormente dejarlo operativo para el país.
También afirmó que se está trabajando con organismos internacionales y que, según su versión, el BID estaría dispuesto a financiar el 70% del proyecto.
El entrevistado explicó que la intención sería utilizar los ingresos generados por el emprendimiento para afrontar el financiamiento y evitar dejar una deuda al Estado uruguayo una vez finalizada la etapa inicial.
10.000 PUESTOS DE TRABAJO
Otro de los datos destacados durante la conversación fue la generación de empleo.
Rodríguez afirmó que el proyecto podría generar aproximadamente 10.000 puestos de trabajo durante un período de 30 años, considerando empleos directos e indirectos vinculados a la construcción, producción y funcionamiento del emprendimiento.
La cifra fue uno de los elementos que generó mayor expectativa durante la entrevista, especialmente teniendo en cuenta la situación laboral que atraviesa Río Negro.
Según Rodríguez, el proyecto tendría una vida estimada de tres décadas y estaría vinculado a acuerdos para la colocación de la producción en mercados internacionales.
RÍO NEGRO COMO UBICACIÓN ESTRATÉGICA
El entrevistado explicó que la elección de Río Negro no fue casual.
Uno de los elementos considerados habría sido la posibilidad de contar con una salida fluvial para la producción, particularmente a través del río Uruguay.
Sin embargo, Rodríguez aclaró que el lugar exacto donde se proyectaría la instalación no ha sido divulgado públicamente, señalando que la ubicación fue seleccionada estratégicamente y que el Estado uruguayo conoce el punto.
Según manifestó, están esperando la autorización correspondiente antes de hacer pública la ubicación específica.
EL PROYECTO FUE PRESENTADO EN 2023
Durante la entrevista también se repasaron los antecedentes de la iniciativa en Uruguay.
Rodríguez confirmó que el proyecto fue presentado durante la administración anterior, en 2023, y señaló que posteriormente continuaron las gestiones con las nuevas autoridades.
Según indicó, la propuesta fue presentada ante organismos del actual gobierno, incluyendo el Ministerio de Economía y el Ministerio de Industria, y sostuvo que están esperando una respuesta.
También afirmó que el proyecto recibió una declaración de interés por parte del Ministerio de Ambiente durante la administración anterior.
CUESTIONAMIENTOS SOBRE LA EMPRESA Y LA RESPUESTA DE RODRÍGUEZ
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista se produjo cuando los conductores plantearon cuestionamientos realizados en 2023 por Pedro Apesteguía, quien había puesto en duda la existencia y los antecedentes de la empresa, así como la posibilidad de verificar información sobre sus responsables, sede, directorio y origen de los fondos.
Rodríguez respondió que considera que esas críticas parten de una interpretación incorrecta del proyecto.
El representante sostuvo que la empresa está registrada y que la información debe buscarse también en las instituciones y universidades que, según afirma, participan o respaldan el desarrollo tecnológico.
En particular, mencionó al MIT, empresas internacionales y los estudios de factibilidad que, según su versión, forman parte de los antecedentes del proyecto.
Rodríguez manifestó además que mantuvo contactos con Apesteguía para intentar explicarle directamente el proyecto y entregarle documentación.
“No me busquen a mí, busquen el respaldo institucional que tiene el proyecto”, fue uno de los conceptos expresados durante la entrevista, al defender la iniciativa frente a los cuestionamientos.
“MIREN EL BOSQUE Y NO EL ÁRBOL”
Rodríguez insistió en que el proyecto no debe ser analizado únicamente a partir de la figura de sus representantes en Uruguay.
Según explicó, él ocupa el cargo de presidente para América Latina y el Caribe y su función es promover el desarrollo de la iniciativa en distintos países de la región.
Afirmó que viene trabajando desde hace aproximadamente cuatro años y medio en diferentes países y mencionó contactos y proyectos en Panamá, Costa Rica, Bolivia, Argentina y Brasil.
También sostuvo que existen acuerdos y estudios vinculados al proyecto y pidió que las autoridades uruguayas analicen directamente esas fuentes.
UNA PROPUESTA QUE SIGUE A LA ESPERA DE RESPUESTA
Sobre el cierre de la entrevista, Rodríguez manifestó su preocupación por la demora en las respuestas de las autoridades uruguayas y sostuvo que considera que la propuesta no ha recibido, a su entender, una evaluación suficientemente profunda.
Desde Encarando la Mañana, se planteó que la magnitud de la inversión anunciada, la generación de empleo y la necesidad de tierras convierten al proyecto en un tema de especial interés para Río Negro.
La iniciativa plantea una inversión de US$ 480 millones, el cultivo de camelina sativa, la producción de biocombustibles, una eventual generación de 10.000 puestos de trabajo y una participación inicial de la empresa durante aproximadamente cinco años y medio, según lo explicado por su representante.
Por el momento, de acuerdo con lo expresado en la entrevista, el proyecto continúa a la espera de avances y definiciones por parte de las autoridades uruguayas.







