Fue necesaria la intervención de la infantería de Marina en el puente San Martín.
Los barrabravas del «canalla» se bajaron de los ómnibus y se acercaron al peaje cansados de tanto esperar, incluso llegaron a agredir a un funcionario de Migración Argentina porque en dos horas de espera solo habían despachado dos ómnibus.
Primero se bajaron en ruta 2 y luego caminaron hasta la zona del peaje. La situación fue controlada mediante la gestión del Prefecto local con los líderes de la barra brava y sobre las 9. 15 ya no quedaba nadie en el puente.








