La Intendencia de Río Negro ha puesto en marcha un plan estratégico de recuperación de calles en Fray Bentos y diversas localidades del departamento. El intendente, Guillermo Levratto, destacó que la administración viene ejecutando estos trabajos con recursos propios, respaldados por una inversión superior al millón de dólares en maquinaria vial —que incluye motoniveladoras, cilindros, palas y camiones— con el objetivo de optimizar la capacidad de respuesta del gobierno departamental.
Levratto señaló que las obras forman parte de una planificación orientada a maximizar los recursos públicos. Asimismo, solicitó paciencia a la población, explicando que algunas intervenciones requieren de una estrecha coordinación con OSE. El fin de esto es evitar que se pavimenten arterias que luego deban ser rotas por trabajos en la red de infraestructura hídrica.
Prioridad en Los Olivos y financiamiento externo para la zona este
Las tareas operativas comenzaron en el barrio Los Olivos, una decisión fundamentada en la alta densidad de población de la zona y el notable deterioro de su red vial. Esta intervención inicial ha funcionado, además, como una prueba para evaluar la capacidad operativa de los equipos municipales.
Por otra parte, el jefe comunal anunció que la zona este de la ciudad —incluyendo el barrio Las Canteras y áreas aledañas— será intervenida mediante programas de financiamiento externo. Se proyecta una inversión cercana a los 2 millones de dólares a través del Programa de Gestión Subnacional 3, destinada exclusivamente a obras de consolidación barrial.
Participación ciudadana: Entre los meses de junio y julio se llevarán a cabo audiencias públicas para informar de primera mano a los vecinos sobre el alcance y los cronogramas de las obras previstas para dichos barrios.
El intendente remarcó que la fuerte intervención en vialidad constituye una “decisión política” de la actual administración y reafirmó el compromiso de mantener las obras como la máxima prioridad de su gestión.
Segundo semestre: Intervención en el centro y las principales avenidas
De cara a la segunda mitad del año, el plan vial adquirirá un carácter aún más ambicioso, focalizándose en los conectores más importantes de Fray Bentos y el departamento. Levratto adelantó que avenidas emblemáticas como 18 de Julio y Rincón serán intervenidas con carpeta asfáltica mediante una licitación prevista para después del segundo semestre, en el marco de una inversión que calificó como «millonaria».
El intendente detalló el avance de la gestión actual: 89 cuadras recuperadas desde el inicio de los trabajos en septiembre.
Un promedio que supera una cuadra reparada por día.
No obstante, el jerarca reconoció con autocrítica que el avance “es totalmente insuficiente” frente a la alta demanda de los vecinos de diferentes barrios que también reclaman mejoras urgentes.
Para sostener este ritmo de obras, la Intendencia se apoya en una reorganización financiera, la incorporación del nuevo equipamiento y un abastecimiento asegurado de materiales, destacando a ANCAP como el principal proveedor de asfalto, además de licitaciones en curso para el suministro de piedra.
Al ser consultado sobre el impacto del nuevo presupuesto departamental, Levratto afirmó que la normativa aprobada, “más allá de ser un instrumento contable y financiero, es una ley que permite desarrollar un proyecto político” enfocado en atender las necesidades básicas de la gestión (el «ABC»), donde el estado de las calles es clave. El plan, aseguró, se extenderá también a Young, Nuevo Berlín, San Javier y otras localidades menores.
La voz de los vecinos: «Hacía 15 años que no se hacía mantenimiento»
El impacto de las obras ya se hace sentir en los barrios. Residentes de Los Olivos expresaron su conformidad con las mejoras, señalando que no se realizaban trabajos de mantenimiento de relevancia desde hace unos quince años, coincidiendo con la construcción original de las viviendas.
La situación de las calles era tan compleja que, días antes del desembarco de la Intendencia, los propios vecinos habían intentado tapar los baches utilizando restos de hormigón. “Está imponente”, manifestó uno de los pobladores al contrastar el pasado con el estado actual de su calle.
Según relataron, el tránsito se había vuelto crítico, especialmente en las zonas de repecho y durante los días de lluvia, cuando las vías se tornaban prácticamente intransitables. Al tratarse de calles angostas pero con un alto flujo vehicular, la renovación del pavimento no solo optimiza la circulación y evita daños en los vehículos, sino que aporta un elemento normativo clave: mejorar de forma integral la seguridad vial de la zona.








