El hecho de proporciones importantes para el vecino Florencio Olivera, de 70 años de edad y con algunos problemas de movilidad, generó preocupación en habitantes de la zona de calle Espinillo y Jacaranda, que rápidamente se acercaron a darle una mano al vecino, que por dificultades para desplazarse, no pudo evitar que el fuego consumiera gran parte de la precaria finca.
Al lugar concurrió una dotación del cuerpo de bomberos, para asegurarse de la extinción del fuego.
Rápidamente se informó a la dirección de vivienda y políticas sociales, con la finalidad de darle una mano al damnificado, tratando de reconstruir la propiedad afectada por el fuego.







