Es una carcasa de una granada de fusil que encontró un hurgador y que vendió a Gustavo García. Este vecino, de manera muy responsable, llamó a los expertos del Batallón que actuaron rápidamente, confirmando que no había riesgos.
El vecino Gustavo García, que adquirió el artefacto militar que transportaba un hurgador, manifestó que “la intención fue sacar de inmediato este artefacto militar de circulación, ya que parecía una bomba real”.
Agregó que «no se sabía si estaba activa, inactiva o constituía algún riesgo para la comunidad, para mí lo importante era sacarla de la calle y que llagara a manos de la autoridad competente».
El vecino contó que el hurgador le dijo, «mirá lo que tengo acá en el fondo del bolso, y entonces ahí me alerté y le di 50 pesos y lo agarré con mucho cuidado y lo dejé en un hueco, abajo de tierra, medio metro, fuera del alcance de los animales».
De inmediato se comunicó con el batallón, quién envió a la brigada de explosivos para retirar el artefacto militar, desconociendo que se trataba de un antiguo artefacto de origen estadounidense de 1950.
Según trascendió en Salto, ocurrió un caso similar, donde encontraron un elemento parecido y terminó en una tragedia.
Ahora se quiere saber, cómo fue que apareció este aparato explosivo en la volqueta ubicada en La Feria.
Los testimonio en radio Impacto del Comandante Tte Cnel, Jean Despeaux y del vecino Gustavo García.








