El procedimiento tuvo lugar el domingo sobre las 3 de la madrugada. La guardia procedió a realizar un control de rutina en un ómnibus de excursión.
Un funcionario se percató que el vidrio del baño presentaba irregularidades por lo cual procedió a retirarlo.
La sospecha se confirmó cuando encontraron que detrás del vidrio, la estructura estaba cortada y por ese lugar se escondían bultos con ropa.
Posteriormente se realizó un control más exhaustivo dando como resultado que abajo del chasis y en zona de amortiguadores, se encontraron otros bultos con prendas de vestir.
El procedimiento de Aduana de Fray Bentos, con el desarme del ómnibus, demandó un total 7 horas de trabajo.
Se incautaron en total más de 600 prendas.









