Admitiendo como una de las grandes dificultades de la administración municipal, el Intendente de Río Negro, Fabricio Tiscornia, expresó que “la problemática mayor que han tenido a lo largo de este período de gobierno ha sido la caminería vial y rural”, entendiendo el malestar de la ciudadanía y el enojo.
Puntualmente el plan que se está ejecutando ahora, es para terminar con las calles que están por FDI, unas 40 cuadras y otras intervenciones que están pendientes como las viviendas del barrio Matto Grosso, Crottogini, donde está trabajando OSE, con el tema de saneamiento y hasta que no se termine esta obra, no se podrá intervenir.
Coincidiendo en que las calles, es una responsabilidad de todas las administraciones, el Jefe comunal, manifestó que “el problema de las calles es algo muy costoso, y nosotros comenzamos el 2020, con problemas financieros, y el reflejo de las calles es una clara muestra de ello”, en este período de gobierno son muy pocas las obras que se pudieron hacer con fondos propios, por falta de recursos económicos, salvo los programas extra presupuestales.
Sin llegar a responsabilizar directamente a la fuerza política o al gobierno del ingeniero, Oscar Terzaghi y Guillermo Levratto, quienes dejaron una deuda de 4.5 millones de dólares, que debió afrontar la administración Lafluf, y sin poder contar con el apoyo del Frente Amplio, para impulsar un fideicomiso, que pudiera cancelar ese endeudamiento y tener el oxígeno necesario para hacer obras, el Intendente de Río Negro, dijo que “con la misma mano que los ediles de izquierda levantaban para pedir cosas en la junta, esa misma mano no se levantaba para apoyar la votación de un crédito, que permitiera solucionar muchos problemas de la población, como la reparación de calles.







