[location-weather id="282"]
play_circle_filled
pause_circle_filled
volume_down
volume_up
volume_off

FM 98.9

CARLOS «PÁJARO» CANZANI HABLÓ PARA FRAY BENTOS.

DESDE FRANCIA, DIJO QUE SU CIUDAD NATAL "ES TODO", RECORDÓ SUS ÉXITOS MUSICALES DE LA COPA AMÉRICA 1995, SU FAMILIA, SUS AMIGOS Y SOBRE EL DISCO PÓSTUMO DE LÁGRIMA RÍOS..

En ENCARANDO LA MAÑANA logramos un nuevo contacto internacional, nada más y nada menos, que con un gran artista, que ha dejado muy en alto los prestigios del departamento de Río Negro.

Carlos «Pájaro Canzani, a sus 72 años, está radicado en Fontainebleu, la localidad cercana a la capital francesa, en la que vive desde hace décadas.

Además, de recordar a sus padres y tíos, todos músicos, sus grandes amigos como el recordado Ricardo Arbiza (fallecido en el 2000), y sus años como alumno de piano en el Colegio San José, la oportunidad fue propicia para poner énfasis en sus éxitos musicales como “Chibidón” y “Todos goleando”, y los 22 años que le llevó producir el disco póstumo de Lágrima Ríos (Lágrima en el Sena, Bohemio Récords). Recientemente, junto a otros destacados músicos, elaboraron una pieza musical dedicada al ex Presidente José Mujica.

El fraybentino, agradeció este momento, que le permitió estar un rato, junto a la gente de su ciudad natal a través de radio IMPACTO AZUL FM.

Durante la entrevista, recibimos varios mensajes de vecinos que saludaban al «Pájaro», y enviaban fotos, recordando cuando su visita a Fray Bentos.

JUNTO A LA NOTA DE RADIO IMPACTO, QUEREMOS COMPARTIR TAMBIEN, PARTE DE LA EXTENSA ENTREVISTA REALIZADA POR EL PERIODISTA CÉSAR BIANCHI, PUBLICADA EN MONTEVIDEO PORTAL.

¿Cómo era Fray Bentos entre los años cincuenta y sesenta, Carlos?

Yo nací campeón del mundo y en los años sesenta fui partícipe de una generación que quería cambiar el mundo. El mundo nuestro nos ha cambiado a nosotros, pero nosotros aportamos un granito de arena, como lo hicieron Los Beatles, que también nos influenciaron mucho, como lo hizo Bob Dylan, que también nos influenció, por lo menos a mí, y eso está muy marcado en mi trabajo, en mi identidad como ser humano y como artista.

Tu padre Carlos, el Pocho y tu tío, Juan José Canzani, el Ñato, eran músicos. Es dable pensar que fueron ellos quiénes más influyeron en tu posterior carrera artística.

Absolutamente. Yo descubrí el estéreo —el estéreo es cuando vos escuchás de un lado y del otro y te hacés una imagen sonora de lo que está ocurriendo físicamente en el espacio—, descubrí el estéreo porque mi padre y mi tío, cuando ensayaban con su orquesta o con los otros amigos, ensayaban en el salón de mi casa. Mi padre me ponía un almohadón en el piso y me sentaba en el medio del círculo para que yo me quedara tranquilo. ¡Imaginate estar tranquilo! Yo escuchaba eso y me maravillaba, porque escuchaba los diálogos de una guitarra a la otra, cómo el contrabajo le contestaba, el bandoneón que hacía su parte, cuando le tocaba a uno. Descubrí el estéreo con eso. Fui consciente después. Y todo eso te va alimentando el alma y te va construyendo como ser humano y, evidentemente, te va construyendo como artista.

¿Cómo nace tu apodo de “Pájaro”?

Yo llegué a una comunidad de hippies —porque yo era hippie cuando tenía 14, 15 años— y cuando llegué al festival de música de Salto, yo ya era hippie. Llegué con un chaleco sin mangas, con flores y colorido. Usaba un pantalón con franjas anchas, verticales, rojas, blancas y negras… Cuando el liceo estaba intervenido, un profesor, que era militar, me dijo: “Canzani, si usted no se viste decentemente, no vuelve más al liceo”.

Yo andaba con un collar enorme con el símbolo de la paz en el pecho y me había hecho, artesanalmente —porque empezó toda la cosa de las artesanías—, me había hecho unas sandalias de cuero, en pleno periodo de la guerra de Vietnam, estaban cambiando muchas cosas a partir de la generación de Dylan y del Flower power, que era el movimiento hippie en California. Apareció todo el movimiento en Estados Unidos, que da lugar a Woodstock, con Santana, Hendrix, etcétera. Yo tenía, te decía, unas sandalias: en una decía “En Vietnam”, y en la otra decía: “y aquí”; eran sandalias marrones de cuero, escritas con una tinta blanca. Me miraban a los pies y mis sandalias decían: “En Vietnam, y aquí”.

¿Cómo es tu vida en Fontainebleu (Francia)? ¿Cómo es tu semana?

Vivo en una casa muy linda, con un parque todo alrededor lleno de animales, de ciervitos, hay patos, y acá hice un estudio de grabaciones nuevo, más grande y más equipado que el anterior. Yo sigo produciendo discos. Acabo de producir un disco con un artista venezolano y otras grandes estrellas, es uno de los grandes maestros de la percusión que se llama Orlando Poleo. Acá viene a grabar gente que llega de Brasil, de España, de Inglaterra, de Estados Unidos, vienen de todos lados a grabar. Y estoy trabajando en mi próximo disco, que va a estar listo en marzo.

¿Y qué música estás escuchando? ¿Qué música escuchás vos?

Soy muy abierto, escucho de todo… Escucho jazz, escucho lo que está haciendo la gente joven, siempre he tenido inquietud de seguir lo que está sonando. Escucho de todo un poco. Soy superabierto musicalmente, pero siempre con mucha influencia de lo que tiene que ver con África. Una de mis referencias es Bob Dylan. Ahora, por ejemplo, estoy haciendo la versión en español de una canción de Dylan y en el disco próximo va a haber otra canción que se llama “Zimmerman”, que cuenta mi historia de adolescencia montevideana, durante el golpe de Estado y la represión, con mi amigo Bob, con quien “vivíamos” todas las aventuras y los dramas cotidianos de un joven montevideano.

¿Con qué frecuencia venís a Uruguay? ¿Y qué haces cuando venís?

Iba a ir justo antes de que arrancara la pandemia y bueno, pasó ese drama universal, que fue terrible. Desde la pandemia no he ido más. Pienso ir en marzo.

¿Lágrima era una mujer feliz?

Era feliz cuando subía al escenario, era feliz cuando estaba haciendo lo suyo, y después era una persona, como mucha gente, que tiene dificultades con lo cotidiano, para redondear el fin de mes. Esa es una realidad que no cambia ni con las décadas ni con el paso de los distintos gobiernos, desgraciadamente. Siempre está todo por hacer.

¿Y vos? ¿Sos un tipo feliz?

Yo soy feliz porque la experiencia me ha enseñado que la vida, cada tanto, te hace regalos como el encuentro con Lágrima, o las cosas de las cuales hemos hablado antes. Uno vino a la vida para hacer una cosa y la está haciendo y en ese sentido soy feliz. Después, todos tenemos dificultades, pero vivo bien, no tengo de qué quejarme. Vivo en un lugar excepcional, tengo un estudio alucinante que nunca imaginé que iba a tener un día, y hago música, pero soy uno más del montón.

Compartir:

Más Noticias