Al término de la mini sesión de la junta que fue seguida desde la barra por integrantes del movimiento de vecinos autoconvocados contra la fotomulta, Jorge Hernández, reveló que de la última reunión mantenida con la fiscal tenía sobre la mesa, la verificación que el director nacional de Aduanas no hizo durante la primera denuncia y el resultado era que los cinemómetros efectivamente ingresaron ilegítimamente al país, de contrabando, evadiendo los controles, la renta fiscal, con un valor de 30.000 dólares aproximadamente y una evasión fiscal de más de 600.000 pesos, la violación de los requisitos esenciales, homologación ante la URSEC, constituyendo un hecho de contrabando fijo.
Hernández, recordó que se pidió el 24 de julio el expediente 8354, a la Intendencia para la anulación de 900 multas aplicadas por la empresa Teslights, en el período que los equipos no estaban verificados por el LATU, agregando como argumento que César García, director de SUCIVE, declaró ante la prensa, que las multas aplicadas por este concepto eran totalmente ilegítimas y que la Intendencia las tenía que anular, no recibiéndose respuesta hasta la fecha, encontrándose en jurídica en poder de la Dra. Nocerino, pero sin resolución, lo cual se cataloga de inaudito.







